Las tormentas de los ?ltimos d?as me han tra?do el recuerdo de una situaci?n que relat? en mi clase de ingl?s en Paington (UK).

Cuando yo era peque?a viv?a en un peque?o pueblo extreme?o, y en casa tambi?n viv?an mi abuela y una t?a soltera. Los d?as de tormenta las mujeres de la casa nos reun?amos alrededor de la mesa camilla y con frecuencia se un?a alguna vecina asustada. Mi abuela dec?a que era fundamental poner los pies en la madera, en los palos de la silla, que hab?a que desenchufar todo, cerrar ventanas y postigos, y rezar. S?, rezar a Santa B?rbara y a San Bartolom?. A?n puedo recitar las primeras frases de aquellas oraciones, aunque para el resto tendr?a que buscar en internet y seguro que las encuentro.

Era dif?cil describir esta situaci?n a los compa?eros de la clase procedentes de distintos pa?ses, ?c?mo explicar lo que es una camilla con un brasero de pic?n? Tambi?n les contaba que mi abuela vest?a de negro y llevaba pa?uelo a la cabeza. A mi descripci?n le sigui? la pregunta de mi amiga Blanka, ??Y d?nde estaban los hombres??. Y yo, que nunca hab?a pensado en eso, ca? en la cuenta de que ellos se reun?an en el bar, con alguna vela en una botella si se iba la luz y con alg?n chato de vino. Al decir esto, la clase estall? en carcajadas.

Contaba esta an?cdota en un curso de ingl?s al que llegu? porque ten?a un sue?o, y ya sab?is?se hizo realidad.

?C?mo viv?an vuestras abuelas las tormentas? Con este relato hago un homenaje a mis abuelas, me mimaron.