Puedes imaginarte sentado o a mi lado.

Despu?s de una pausa, un silencio que siempre es c?modo cuando se trata de amigos que est?n juntos, te sugiero recitar algunos versos.

Mi voz es ronca, y mi declamaci?n no est? ensayada, pero los versos fluyen? y el sonido se convierte en melod?a simplemente porque brota del coraz?n.

Primero pienso qu? poema te voy a dedicar, hay muchos que me gustan.

Entonces elijo uno que hace tiempo aprend? de memoria, del Siglo de Oro y de Crist?bal de Castillejo. Pero todo eso da igual. Nos apropiamos de los poemas y de las canciones que otros han escrito porque tambi?n son expresi?n de nuestros sentimientos.

As?, con ritmo pausado, y saboreando las palabras te digo:

Dame, amor, besos sin cuento,

Asido de mis cabellos,

Y mil y ciento tras ellos,

Y tras ellos mil y ciento,

Y despu?s

De muchos millares, tres;

Y porque nadie lo sienta,

Desbaratemos la cuenta

Y contemos al rev?s.

Despu?s de esto, otro silencio, c?modo, ?ntimo, dulce.

S?, es una situaci?n imaginada, pero ?qu? poema compartir?ais con alg?n amigo o amiga? Me encantar?a que lo compartierais aqu?, conmigo.