Dejamos atrás las iglesias románicas con sus campanarios, y nos desplazamos a la Noguera Pallaresa. Nos atraía experimentar una de esas actividades que ofertan en el turismo de aventura, el rafting. No tengo experiencia en deportes de agua, es más, no me atrae mucho practicarlos; pero esta es una propuesta para cualquiera, no necesita conocimientos previos.

Las sensaciones fueron maravillosas; el guía dijo que el rio iba muy tranquilo en estos días, así que no volcamos y pudimos disfrutar el descenso y los rápidos. Incluso hubo quien aprovechó algún tramo para darse un baño, en ese momento mi miedo sobrepasó a mi atrevimiento y me lo perdí. Quizás en otra ocasión sea más atrevida.

El desayuno de ese día no fue un éxito, elegimos parar por el camino y no tuvimos suerte; no había pan y el cruasán que nos ofrecieron tenía un interior que se estiraba como un chicle. El segundo café que pedimos ya en nuestro destino (Llavorsí) fue aún peor, pagamos y allí dejamos las tazas intactas. Es probable que yo esté acostumbrada al café de mi bar de referencia, ese que suelo visitar y que está frente a mi trabajo; pero aquello era un brebaje imbebible. Fuimos más afortunadas con la comida, tras el descenso por las aguas bravas, nos quedamos en un restaurante cerca del río, degusté un exquisito revuelto, jugoso y sabroso, y mi amiga que no es vegetariana tomó un churrasco.

Lo mejor estaba por llegar, en la cena. Hacía meses que habíamos elegido el siguiente alojamiento, sin planificar mucho qué haríamos durante nuestra estancia. La casa, en un pequeño pueblo (Músser), ofrece la posibilidad de confeccionar la cena entre las opciones que elaboran cada día. Cocina casera, productos de su huerto, y precios que yo llamaría honestos. Además, desde Ca L´Isidró se puede disfrutar de unas vistas preciosas del Parque Natural Cadí-Moixeró. Las cumbres a lo lejos no se muestran nevadas, es julio; pero me imagino cómo deben lucir cubiertas de nieve.

 

Cada vez que buscaba el nombre del pueblo en internet me salía la imagen de una cara en una piedra; sin embargo, no me paraba a investigar qué era, más preocupada por el trazado de la carretera que me llevaría hasta allí, que por las actividades en las que ocupar nuestro tiempo libre. Así que mi amiga me habló del Laberinto Mágico de Rocaviva y nos unimos a otros huéspedes de la casa en la visita al lugar.

Si os entra la curiosidad, visitad su web que cuenta la historia y muestra mejores fotos que las mía (Rocaviva). Por mi parte sólo puedo decir que fue un paseo muy agradable descubriendo, con las indicaciones de Laila, las rocas labradas repartidas por un bonito paraje. Cada obra puede tener una interpretación, se puede encontrar un hilo conductor en el conjunto o intentar adivinar lo que el autor pretendía; pero lo veo más como una experiencia personal de admiración y disfrute. Por eso, si un día pasáis por aquí, no dejéis de visitarlo; o mejor, ponedlo en vuestro camino.

Viajar atentos a lo que ofrece la zona permite descubrir y aprender de la historia y las costumbres del lugar, porque este año no nos hemos documentado de forma exhaustiva. A tiro de piedra de nuestro hospedaje pude visitar un bunker fuera del Parque de los Bunkers de Martinet i Montella de Cerdanya. Y, en una ruta de senderismo hacia la población de Lles de Cerdanya (sendero 42), conocimos la leyenda del Puente del Diablo. Lles de Cerdanya será más conocido en la actualidad por los deportes de invierno (que yo no practico), pero no hay que olvidar lo que nos indica un letrero al inicio de la población: estamos en tierra de frontera y por estos caminos entraron judíos huyendo de su persecución durante la Segunda Guerra Mundial.

Entre plato y plato, rutas con leyendas, y conversaciones con los habitantes, vamos disfrutando un viaje que hemos diseñado a nuestra medida, por etapas y con bastante improvisación. Comer de forma vegetariana es una opción hasta ahora fácil.

 

(Gracias al alojamiento Ca L´Isidró, al rafting con Rocroi, al laberinto mágico de Rocaviva, y a las personas que nos encontramos por el camino por hacer más feliz nuestro viaje)

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