Miradas

Sentado frente a mí. No esquives la mirada. ¿Por qué hablas y hablas y no me dejas descansar en tus pupilas? Mírame. Ahora, aunque mantengas los párpados en una semi-apertura, lo consigo. Me asomo, me deslizo por un tobogán hacia tu interior. Lentamente, lo saboreo. Tus ojos son claros pero la sensación es que atravieso […]

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