Ser o no ser

This post is also available in: Inglés

Los que me conocen ya saben que soy vegetariana, o al menos digo que lo soy. Pero recientemente me encontré en una situación que me planteó la disyuntiva entre ser o no ser. Describo el contexto y les dejo opinar.

Había invitado a un profesional, experto en la materia que enseño, a dar una charla en mi clase. Entre sesión y sesión no tengo tiempo para almorzar, así que suelo permanecer en el aula mientras sale un grupo y entra el siguiente; sin embargo, había prometido a mi invitado que tendríamos un descanso para tomar algo. Mi conferenciante, de forma amable y generosa, concertó una comida rápida, en un restaurante muy cercano a la facultad; «son sólo unas tapitas y estarán listas cuando lleguemos; el local es de un amigo mío y la cocina es fantástica», dijo mi colega, y yo acepté.

Terminada la primera clase nos dirigimos al lugar seleccionado y el cocinero, tras saludarnos, nos recitó la lista de tapas. Para cualquiera hubiera sido un momento de hacerse la boca agua; para mí, una situación embarazosa. Con timidez felicité al cocinero por lo bien que sonaba todo y añadí: «pero soy vegetariana». Podéis imaginar la cara del cocinero, y la de mi amigo, al que excusé porque él no tenía ni idea. Dado el escaso tiempo de que disponíamos mi decisión fue rápida, así que añadí: «pero no se preocupe porque soy flexible, hoy me lo puedo saltar y no me sentiré culpable».

Mientras mi acompañante comentaba sus impresiones sobre el alumnado, yo trataba de mirar con cariño la tapa de langostinos y la de chipirones; la de atún y la de carne las rechacé con la excusa de que para mí ya era suficiente. Finalicé con un exquisito y perfecto café que sorbía mientras con preocupación miraba de reojo el elegante reloj de muñeca de mi acompañante.

No sabía cómo sentirme, iba de la incoherencia a la justificación. Pienso que, si nos ponemos etiquetas, sean del tipo que sean, nos limitamos; pero a la vez, no podemos decir que somos algo si traicionamos esa idea. Así que, queridos lectores y amigos, ya no sé si en el futuro voy a decir que soy vegetariana, ni flexivegetariana, ni que pertenezco a ninguna otra categoría. A partir de ahora, me autorizo a elegir en cada momento lo que voy a comer, y que va a contribuir a mi salud y bienestar.

En vuestro caso, queridos lectores, ¿habéis sentido alguna vez que sois incoherentes con algo? ¿habéis afrontado situaciones parecidas a esta?

P.S. Pido disculpas y a la vez agradezco la compresión al personal del restaurante Xvenir, volveré con tranquilidad para elegir con mayor libertad mi menú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.