Regalos

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Me faltaba inspiración, así que tenía que elegir entre varios temas que tengo en el tintero. Casi decidida a escribir sobre los regalos, encontré mi buzón otra vez lleno de publicidad y me tentó este tema, pero me he quedado con el primero porque acabo de recibir algunos presentes.

¿Qué son los regalos? ¿Una muestra de agradecimiento, de cariño, una rutina social? De todo un poco, ¿no?

Yo diría que tenemos momentos estandarizados en los que hacer un regalo: las Navidades; el día del padre o la madre; los cumpleaños o el día del Santo; las bodas, bautizos o comuniones; los aniversarios; algún logro profesional…

Además podemos hablar del regalo en sí; los regalos por compromiso u obligación;  quién lo entrega o a quién lo entregamos, y la distinta percepción que uno y otro pueden tener.

Hay regalos que son útiles, ropa, algo para la casa, bisutería; otros son una sorpresa porque no lo esperas en ese momento o de esa persona; algunos te dejan con la boca abierta y no sabes qué decir o cómo reaccionar, por bonito o inesperado, o lo que es peor, por horroroso. Hay regalos que vienen con mensaje escondido, de agradecimiento o por el contrario porque se espera algo a cambio.

Yo, como cualquiera, he recibido regalos de todo tipo, y si me ha sorprendido, probablemente mi expresión lo habrá mostrado, no soy capaz de ocultarlo. Aunque afortunadamente muchos me han sorprendido gratamente. Incluso alguna vez he cambiado el regalo porque era más de lo que podía aceptar en aquel momento. Ya no lo hago, agradezco todo regalo recibido.  Nunca siento el compromiso de hacer un regalo, ni siquiera en Navidad a la familia. Sólo regalo cuando me apetece y lo que me apetece; aún así, me ha venido devuelto algún regalo que he entregado.

Para mí hay regalos que son apuesta segura, como los últimos que he recibido, viajes y libros. Los primeros los disfruto con quien lo entrega, los segundos permiten que la imaginación vuele. Estos libros me gusta que estén dedicados y no los libero, me los quedo.

Las pasadas Navidades se hizo viral un video en el que tras emocionar al espectador, todo el mundo estaba de acuerdo en que el mejor regalo era compartir el tiempo. Hoy, como las preguntas habituales en mis post ya se han formulado, termino agradeciendo a todos y todas las que comparten momentos conmigo, y a los que me regalan el tiempo de leer estos escritos y, al otro lado de la pantalla, se convierten en anónimos amigos míos.

Gracias por el presente.

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