¡No me cortes los pies!

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Como ya anuncié en mi última publicación, el verana será una fuente de inspiración para seguir publicando, y hoy se trata de fotos. Estoy segura de que tal y como me sucede a mí y a mis compañeras de viaje, todos habéis hecho miles de fotos durante los meses de verano. Ahora la cuestión es cuál es su destino final.

Nunca ha sido tan fácil hacer fotos como ahora en la era digital. Antes, con las cámaras antiguas, era necesario revelar los carretes para ver el resultado. En algunos casos podías encontrarte que la foto estaba movida, desenfocada, o incluso que aparecía un extraño por detrás. Si querías compartirla con alguien más, había que imprimir más copias; y finalmente todas iban a parar al álbum del verano.

La gente más joven puede considerar todo eso incluso gracioso, acostumbrados como están a sus dispositivos digitales. Los smartphones y las cámaras digitales han cambiado nuestra relación con la fotografía. Entre otras cosas, ya no es necesario ser un reconocido fotógrafo para publicar tu obra en alguna red social; otra de las ventajas de la era digital es que ya no es necesario imprimir las fotos para mostrarlas o compartirlas. En este sentido, estoy segura de que los miles de fotos que hemos hecho acabarán almacenadas en nuestros discos de memoria o en la nube.

Sin embargo, no es mi intención escribir sobre las diferencias entre la era analógica y la digital en lo que a fotografía respecta; por el contrario, sólo quiero compartir una de mis experiencias veraniegas. Aunque las fotos que ilustran mis publicaciones son mías o de mis amigas, yo nunca he prestado mucha atención a su calidad en cuanto a composición, y otras reglas. Todo ha sido así hasta que una amiga me riñó cuando le hice una foto y corté por los pies. Después de reñirme y explicarme, comprendí que al hacer las fotos hay que prestar atención a no cortar por el sitio equivocado. Sólo si, como yo, os ponéis calcetines con las sandalias por causa del frío repentino, pediréis que os hagan una foto de cintura para arriba; en otro caso os gustará que no os corten por los pies.

Espero que en vuestras fotos del verano salgáis bien encuadradas. ¿Cuántas fotos calculáis que habéis hecho durante el verano? ¿Las habéis compartido instantáneamente con vuestros amigos y familiares? ¿Habéis imprimido alguna de ellas?

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