Mi huella de carbono

This post is also available in: Inglés

La semana pasada compartí algunas de mis experiencias en los aeropuertos; y Lorenzo (gracias por tu aporte) nos contó también la suya. Hoy, al hilo de viajes y aviones, quiero rescatar un tema que tenía en el tintero y, llevarlo, como acostumbro, al terreno personal. Se trata de la huella de carbono.

No recuerdo muy bien dónde encontré la referencia a la calculadora de la huella de carbono. Puede que fuese en la web de la compañía aérea al comprar el billete de avión, o si fue en una de esas revistas que hay en los asientos de abordo y que muestran con fotos atractivas todo lo que puedes comprar. Esta semana me puse a investigarlo y, una vez encontrada la página, carbonfootprint.com, quise hacer algunas estimaciones.

Los viajes en avión que he hecho este año suman unas emisiones de carbono de casi dos toneladas; los kilómetros que mi coche ha recorrido alcanzan la cifra de las 28 toneladas. No he podido calcular las emisiones de la vivienda al no tener datos, y, por pereza, no he introducido la información requerida sobre ropa, productos farmacéuticos, muebles, etc. La página carbonfootprint.com me dice, para compensar mi huella de 30 toneladas de CO2, podría hacer una donación a alguno de los proyectos que ellos financian, los cuales abarcan desde el tema de la reforestación hasta el apoyo a la generación de energías renovables.

Ante este panorama no pude evitar pensar con qué rapidez y convicción compro los billetes de avión, y qué lenta y reticente soy a aportar fondos a proyectos que tratan de cuidar y mejorar el medio ambiente, aunque sea sólo una cantidad que simplemente compensa mi actividad. Hoy en día oímos hablar de forma recurrente sobre la huella de carbono, y los efectos que provoca en el cambio climático, pero cuando llega la hora de actuar, nos inmovilizamos, como si no tuviéramos individual en ello.

Creo que, a partir de ahora, voy a incorporar a mi rutina algo más de sensibilidad a este respecto, y tomar acciones concretas; voy a recuperar mi bicicleta y no poner más excusas. Y vosotros, ¿habéis pensado en este tema? ¿cuáles son los pequeños gestos que hacéis para cuidar el Planeta?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.