Amanece

This post is also available in: Inglés

La luz del amanecer permite dibujar tu perfil.

Los ojos, los labios, sólo se adivinan.

A veces, según te gires, tu nariz y tu mentón muestran un perfil anguloso.

Pero no hay que adivinar tus caricias, tus manos recorren mi espalda de forma pausada.

Caricias que hacen vibrar, que despiertan el deseo como el amanecer despierta la actividad de la ciudad.

Amanece.

La luz llega tras el anuncio que hicieron los pájaros que habitan en los árboles de la calle.

Amanece y nos estremecemos abrazados.

Amanece y nos preparamos para volver a los quehaceres.

A las obligaciones.

Las caricias permanecerán en mi piel como tu perfil en mi recuerdo.

Amanece.

Hay luz.

Hay despedida.

Hasta pronto.

 

Amanece y la luz disipa las sombras que imaginamos, nuestros sueños, idealizaciones, imaginaciones… o quién sabe si vivencias; todo se esfuma y desaparece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *