Aeropuertos

This post is also available in: Inglés

Dado que viajar se ha convertido en una actividad bastante común para la mayoría de la población, sin duda facilitado por las compañías aéreas de bajo coste, estoy segura de que vosotros, queridos lectores, habréis estado en más de un aeropuerto. Los aeropuertos nacionales o internacionales son muy distintos en diseño y tamaño, dependiendo del país y tráfico internacional, pero el viajero suele experimentar una misma vivencia en todos, y ésta puede resultar más o menos agradable.

Un ejemplo es el control de seguridad. Es lo primero que hay que hacer, después de facturar, es pasar el control de seguridad. Un caos en muchos casos; siempre se te olvida quitarte el reloj, el cinturón o esos zapatos con cuña. Y cuando por fin pasas, hay que buscar un sitio donde volver a ponerse las prendas y reorganizar la mochila. La mayoría de las veces es  una experiencia incómoda.

Otro ejemplo es lo que nos aguarda una vez superado el control. El viajero se ve dirigido, sin opción a elegir, por pasillos sobreiluminados y flanqueados por estantes llenos de objetos de lujo (perfumes, joyas, gafas, lencería) o recuerdos típicos del país, que invitan a consumir. No puedes llegar a la puerta de embarque sin recorrerlos. Yo, a veces me entretengo mirando, pero rara vez compro; prefiero emplear el tiempo de espera charlando con mis acompañantes, leyendo o simplemente dormitando.

En mi experiencia viajera (o turista, que cualquiera puede ser la calificación), he pasado por distintos aeropuertos que me han provocado sensaciones diferentes. El mejor organizado para atravesar los controles con comodidad fue el aeropuerto de Lyon. Una experiencia singular fue el aeropuerto de La Habana, tanto por la sensación térmica al llegar como por la falta de lujo y diseño.

Sin embargo, Loikow (Myanmar) fue una vivencia muy distinta a la de cualquier otro aeropuerto. Apenas había controles y todo el mundo estaba dispuesto a ayudarte con las maletas.  Tenía un aseo muy antiguo y, en la sala de espera, un simple mostrador para tomar un té o café con algunas galletas, parecía una simple oficina en cuyo patio aterrizaran aviones.

Un día le pregunté a un amigo qué aeropuerto, de los que había visitado, le había impresionado más, en cualquier sentido. Y me respondió con mucha seguridad: «Dubai».  «¿Por qué?», quise indagar yo, que no tenía un recuerdo especial de aquel aeropuerto por el que transité camino de Myanmar. Entonces me habló de las palmeras y las tiendas de lujo, y de lo espectacular que es todo, y me di cuenta de que yo había pasado por allí y no había visto, o reparado, en nada de eso.

Lo que me lleva a reflexionar que cada experiencia es realmente muy personal. Y vosotros, amigos lectores y viajeros, ¿tenéis alguna anécdota en los aeropuertos del mundo? ¿Hay alguno que os guste especialmente por algo?

2 comentarios sobre “Aeropuertos

  1. Mi experiencia en aeropuertos es mucho menor que la tuya, sé que eres una viajera infatigable. Pero, tengo alguna experiencia, en este caso un poco desagradable. Fue en mi visita a Santiago de Chile, en Enero de 1987, entre en el país, por la carretera que cruza los Andes, desde Mendoza (Argentina), ya en el paso fronterizo el trato con la policía me resultó un tanto “desagradable”. Tres días mas tarde, en el aeropuerto internacional de Santiago de Chile, triste por dejar una preciosa ciudad (que espero volver a pisar sus calles nuevamente…), pero al mismo tiempo aliviado al dejar atrás un ambiente asfixiante (aun dirigía el país el dictador Pinochet), unos policías me “invitaron” a que los acompañase a unas dependencias y allí me interrogaron y me dejaron como mi madre me trajo al mundo, hasta desmontaron mis “herramientas para andar”. La verdad es que hasta que no entre en el avión, cerraron las puertas y empezó la rodadura por la pista no me empezó a bajar el acojonamiento por el que había pasado horas antes. A pesar de esa desagradabilísima experiencia, si pudiera volvería nuevamente a Santiago de Chile. ¡Ah, los motivos del viaje lo dejamos para otra historia!

    • Pues estoy deseando saber esas historias tuyas. Afortunadamente no he tenido que pasar nada parecido a lo que cuentas, y como Chile está en mi lista de posibles destino espero comprobar que ha cambiado para mejor. Muchísimas gracias por comentar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.